La crueldad del entorno al descubierto en el documental “Amy”

Amy

Hoy se estrena en España el esperado documental sobre la vida de Amy Winehouse, ‘Amy’, del director Asif Kapadia, ganador del BAFTA en 2010 por su película sobre la trayectoria del tricampeón brasileño de Fórmula 1 Ayrton Senna. ‘Amy’ fue presentado en el pasado festival de Cannes y llegó a las pantallas de Reino Unido el pasado 3 de julio.

Después de que Mitch Winehouse, padre de Amy, se desvinculase del proyecto y amenazase con una denuncia por mostrar supuesto “material engañoso y faltas a la verdad muy básicas”, por fin su pudo ver el porqué del enfado del padre de Amy, y es que en el documental lo acaban mostrando con un auténtico villano en los que fueron los últimos años de vida de la cantante. Cuando Amy Winehouse estuvo en la isla caribeña de Santa Lucía para tratar sus problemas de adicción, Mitch se presentó en la isla con un equipo de filmación con la intención de rodar un documental que llevaría por título ‘Saving Amy’ (‘Salvando a Amy’). Mitch decidió que su hija no necesitaba esa rehabilitación, siendo este uno de los motivos de que los problemas para Amy crecieran.

Quien tampoco quedó en buen lugar fue Raye Cosbert, segundo manager de Amy. Fue él quien decidió mandar a la artista de gira cuando ya atravesaba malos momentos. Aunque Amy todavía se defendía bien en los directos, estos conciertos coincidieron con momentos de debilidad para la artista, teniendo que enfrentarse a un público que ya iba preparado para verla hacer el ridículo. Blake Fielder-Civil, el gran amor de Amy, queda directamente retratado como chusma, recordando el momento en el que el dinero de la cantante fue usado para pagar el silencio de un propietario de un pub al que Blake y sus amigos agredieron.


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