Lula ’El mundo está temblando’

656_alta.jpg

“El Mundo Está Temblando” es el nuevo álbum de Lula, el trío de Castellón liderado por la tremenda presencia de Patrizia Escoin (ex Romeos). Una impecable colección de canciones escritas con sobrecogedora sinceridad. Como si mañana fuera nuestro último día en este planeta. El pop brioso y aguerrido de su debut “Zapatos Nuevos” (Lucinda Records, 2006) está aquí asumido y más allá del pulso nuevaolero (de Blondie a Bangles) está la capacidad del trío para dejar en cada nota un trozo de su alma. Ahí está la urgencia powerpopera de unos temas vitaminados de gloriosos estribillos y centelleantes guitarrazos dignos del tandem Cheetah Chrome / Jimmy Zero. Y junto a ello, como marca de la casa, su pasmosa capacidad para expresar en piezas de apenas 2 minutos las confesiones íntimas, rencores, amores y retratos de la vida y el rock.

Por “El Mundo Está Temblando” se pasean de la mano la melancolía y el descaro punk, las venganzas emocionales y los amores callejeros, caminan juntos Dee Dee Ramone y Marlyn Monroe. Y Bonnie y Clyde se ponen cachondos en un coche a toda velocidad.El disco se abre con un juguetón e irresistible “Lo que hay”, la zigzagueante guitarra de “Dí lo peor” nos mete en harina con tronos vacantes de afectos en horas bajas. “Te quiero / no te quiero” describe con humor el día a día de una relación con un certero riff y coros dulces como algodón de azucar, que dan paso a la ramoniana “Johnnie Walker”, puro costumbrismo nocturno del mundo del rock. Hay un fan que no se decide entre Johnny Thunders y los Stooges y hay otro fan en “Fan fatal” que se está equivocando. “Silvia” y “Minie” son dos mujeres que sufren la amargura de su destino. Silvia es real y Minie es un personaje de comic del relato “Vida de una niña” (2005), de la creadora norteamericana Phoebe Gloeckner. Los ojos tristes de Silvia se vuelven irreales en fabuloso y matthewsweetiano medio tiempo mientras Minie se fuma las horas como se las fuma Patrizia ante el implacable cabalgar rítmico de Adela y Félix. Melancolía con retranca en “Mi ex y yo” y húmeda velocidad en “Crash”, tema inspirado en el film del mísmo título de 1996 dirigido por David Cronenberg, una sórdida historia en la que se entrecruzan el sexo, la velocidad y la muerte. “Rubia de bote” es lo más parecido a un ajuste de cuentas (“ahora eres mi perro”) y tiene la fantástica estructura del mejor pop de guitarras, ese que hizo un clásico al “Specially for You” de los Smithereens o al “Teenage Symphonies to God” de Velvet Crush. Frustraciones de teenagers en “Llamadas” y después una espléndida adaptación de la eterna adolescente Lio y su éxito “Amoureux solitaires” del ya lejanísimo 1980. “Dee Dee y Marilyn” es una sentida y conmovedora elegía a Pedro López, compañero de Patrizia en Los Romeos, fallecido hace apenas unos meses. Cierra el álbum el tema que le da título, una canción que desarma definitivamente y explica porqué Lula exprimen cada minuto y porqué hay nuevo disco justo un año después del primero. Todo lo que no hagamos hoy no va a volver.


Escribe un comentario