La mejor música para trabajar

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Para muchas personas, estudiar o estar en su día laboral escuchando música para trabajar, son cosas inseparables. Llevar a cabo los retos físicos o cognitivos es mucho menos monótono y más ameno en compañía de la música.

La música para trabajar nos ayuda a tener el ritmo en el trabajo o en el estudio, y también para evitar el efecto de soledad y de cansancio que suele aparecer con frecuencia en nuestro día a día.

¿Cómo elegir la mejor música para trabajar? No siempre es tan sencillo como puede parecer, ni consiste solo en dar al play en la lista de reproducción que nos gusta. Se trata de elegir sonidos que de verdad nos aporten ese funcionamiento ideal de nuestro cerebro.

La música para trabajar influye mucho en la actividad que estemos llevando a cabo, puede hacer mucho más fácil realizar una tarea, pero también más difícil. Es decir, puede convertirse en un elemento motivador, pero también puede ser desmotivador.

Algunos consejos para elegir música para trabajar

  • Mucho mejor sin letra. Las canciones o la música sin letra son especialmente indicadas si la tarea que vamos a realizar está relacionada con palabras. Sería el caso de que fuésemos a escribir, a leer o a estudiar. Está demostrado que la música con letra dificulta la producción sintáctica y gramatical del cerebro.
  • La música para estudiar desconocida ayuda más. Las canciones o la música que ya conocemos nos invita a tararear, o a cantar directamente. Aquí también influirá el tipo de trabajo que vamos a realizar. Si se trata de una labor física, no hay problema en escuchar música o canciones conocidas, incluso puede ser positivo. En el caso de que realicemos un trabajo mental, lo mejor para ganar en concentración es que la música sea desconocida.
  • ¿De dónde viene el sonido? No es lo mismo escuchar la música para trabajar difuminada en la estancia, a través de altavoces, que el audio nazca de los auriculares que tenemos colocados. También influye donde estén colocados dichos altavoces en la habitación. Como vemos, las fuentes de sonido directas pueden afectar negativamente nuestra productividad. Hemos de elegir lo que más cómodo y práctico nos resulte, para tener mayor concentración
  • Las versiones instrumentales. Muchas canciones de la música pop, rock, etc., tienen versiones instrumentales, sin letra. Puede ser una excelente opción para mantener el ritmo ameno que necesitamos en el trabajo.trabajar

Las listas progresivas

Está probado que nuestro cerebro necesita un pequeño “empujón” para comenzar a desarrollar las tareas. Los primeros minutos siempre suelen ser los más difíciles de concentrarse y de “arrancar”.

Para tener la motivación necesaria en el principio de nuestro trabajo, lo ideal es escoger canciones o ritmos musicales más animados, más motivadores o que apelen a determinadas sensaciones positivas. Una vez pasada esta fase, será más adecuado elegir temas que mantengan el ritmo, pero sean más serenos.

El género musical

¿Qué género musical es el más adecuado? Hay estudios que demuestran que la mejor música para trabajar es la clásica. Entre los grandes músicos clásicos, Johann Sebastian Bach está en el ranking número uno para ayudar a la concentración.

Sin embargo, el género musical que escuchemos debe adaptarse a la tarea a la que nos enfrentemos, porque en cada caso se van a activar unas regiones cerebrales diferentes.

Si nuestro trabajo es mecánico, la música Dance, Electrónica o incluso Pop no afectarán a la productividad, y puede que la incrementen. Si necesitamos una concentración para trabajar o estudiar, la música jazz, clásica, zen, “new age”, etc., puede ser una opción mejor.

Las bandas sonoras también son una buena elección para concentrarse y como música para trabajar. Lógicamente, hay que elegir bien, no es lo mismo una banda sonora tranquila, de una película intimista y reflexiva, que la música de una batalla en el espacio.

Emociones y sentimientos

La música no nos deja indiferentes, sino que afecta de una forma clara a nuestro ámbito emocional. Antes de reproducir una lista musical, lo ideal será que tuviésemos en cuenta la forma en que afecta cada tema a las diversas regiones cerebrales.

Si utilizamos como música para trabajar una canción tranquila, motivadora, pero que nos recuerda un momento de gran intensidad de nuestra vida, sea de alegría o de tristeza, no podremos concentrarnos. Si tenemos una música para dormir y la oímos a la vez que trabajamos, lo más probable es que nos entre sueño.

Es interesante escuchar música aleatoria variada. Con ello, cada tema puede estimular una parte diferente en nuestro cerebro, y con ello conseguiremos más productividad y eficiencia. Los cambios no deberían ser demasiado bruscos ni constantes.

Los beneficios de la música para trabajar

  • Está demostrado que los sonidos con armonía pueden estimular la liberación de dopamina en el área de recompensas del cerebro, lo mismo que sucede cuando sentimos un aroma delicioso, observamos algo muy vistoso, etc. Ello nos hace sentirnos mucho mejor.
  • Diferentes estudios han demostrado que las personas que escuchan música para trabajar, acaban sus tareas más rápidamente y son más creativas e imaginativas que quienes trabajan en silencio.
  • La música mejora nuestro humor e influye de una forma positiva en el trabajo.

Los sonidos de la naturaleza

Una forma muy eficaz de mejorar la calidad y el rendimiento en las horas de trabajo es escuchar los sonidos de la naturaleza. Hay muchas opciones, desde el ruido de bosques, lagos, de animales en la noche, de cascadas y caídas de agua, las olas del mar, etc.

Los expertos aseguran que este tipo de sonidos, además de potenciar nuestra concentración, nos ayudan a estar más relajados.

La música de los videojuegos

La música que llevan los videojuegos es muy efectiva para incrementar el ritmo y el rendimiento en el trabajo. Eso no sucede por casualidad, sino que este tipo de composiciones están creadas para que los jugadores tengan la motivación, el interés y la atención precisa en el juego.

La música pop

La música pop suele ser muy efectiva para aumentar la productividad, entre otras cosas por la energía y el dinamismo de sus ritmos, que potencian la actividad. Este estilo musical, sea de la época que sea, ayuda a concretar las labores diarias, y anima a hacerlo con más ritmo y mayor velocidad.

Fuentes imágenes: Noticias MVS  /


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Paco María García

Redactor Freelance y Escritor. Licenciado en Derecho, Master en empresas y finanzas. Técnico especializado en Marketing.

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