“Tears of a Clown”: la cara y la cruz de Madonna en Australia

'Tears of a Clown' fue el show que Madonna ofreció para 1500 fans afortunados

‘Tears of a Clown’ fue el show que Madonna ofreció para 1500 fans afortunados

‘Tears of a Clown’ fue el show que Madonna ofreció el pasado jueves en Melbourne después de 23 años sin visitar Australia; uno de esos conciertos que, para bien y para mal, no han pasado inadvertidos. No es por el hecho de ser fan de Madonna desde hace décadas ni nada por el estilo, pero voy a empezar por todo lo malo que se ha comentado al respecto: prefiero los finales felices, sí.

‘Tears of a Clown’ fue un show especial que Madonna ofreció para 1500 fans afortunados: más de dos horas de espectáculo en los que brillaron todos esos temas que la Reina del Pop no suele interpretar en sus giras. Pero los problemas aparecían desde antes de que empezara el concierto, ya que el show empezó cuatro horas tarde, a lo que se le sumó que los fans tuvieron que esperar bajo la lluvia. Esta es la parte que siempre apoyo en cuestión de críticas: ser la Reina del Pop no te exime de cagarla a lo grande cuando dejas a tus fans esperando la friolera de cuatro horas y además empapados.

Las siguientes críticas, las destructivas, comenzaban a correr cuando Madonna aparecía en aparente estado de embriaguez, consumiendo alcohol también en varias ocasiones encima del escenario. A los comentarios durante el concierto en las redes sociales se sumaron los medios de todo el mundo hablando de una Madonna borracha, ofreciendo un show de dudosa calidad, sin mentar nada en lo referente al espectáculo en sí.

Luego, pasando a la otra cara de ‘Tears of a Clow’, nos encontramos con los miles de comentarios de los fans que pudieron asistir al show y los que no perdieron la ocasión de leer en directo el hashtag #tearsofaclow, viendo las fotos y los vídeos que iban apareciendo del concierto. Centrados casi el 100% en el tracklist tan diferente que Madonna estaba ofreciendo esa noche, celebrando temas como ‘X-Static Process’ o ‘I´m So Stupid’ entre otras, fue ahí donde de verdad se celebraba lo que se había podido vivir en Melbourne esa noche. Comentarios que decían que “había merecido la pena tanta espera”, que hablaban de “un concierto único que Madonna debería plantearse como gira”, fueron la cruz a lo vertido por los medios.


This Clown is crying tears of Joy. Thank you Melbourne?#tearsofaclown

Una foto publicada por Madonna (@madonna) el


Escribe un comentario