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Luces, sombras y patinazos: el repaso definitivo a los AMAs 2026

Los American Music Awards han vuelto por todo lo alto. La noche del 25 de mayo, el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas se vistió de gala con Queen Latifah llevando la batuta. Menuda nostalgia verla presentar la 52ª edición, recordando aquella vez en 1995 cuando compartió escenario con Tom Jones y Lorrie Morgan. Esta vez, la velada estuvo repleta de actuaciones impresionantes, desde BTS y Sombr hasta KATSEYE, Keith Urban y Teyana Taylor. Como en todo evento en directo que se precie, hubo momentos estelares que levantaron al público de sus asientos, pero también unos cuantos deslices y decisiones que nos dejaron a cuadros.

La noche indiscutible de BTS y la sorpresa de Sombr

Si hablamos de arrasar en esta edición, hay que hablar obligatoriamente de BTS. Los surcoreanos no solo abrieron la gala con una imponente actuación de “Hooligan”, sino que se llevaron a casa el premio gordo: Artista del Año. Por si fuera poco, sumaron a su palmarés el galardón a Canción del Verano por “Swim”, el single de su disco de regreso ARIRANG que llegó a lo más alto del Hot 100, y el de Mejor Artista Masculino de K-pop. Tuvieron hasta tiempo de hacer los honores y entregarle el premio a Mejor Artista Femenina de R&B a SZA.

El que también tuvo una noche para enmarcar fue Sombr. El chaval se coronó llevándose Mejor Canción Rock/Alternativa por “Back to Friends”, Mejor Álbum por I Hardly Knew Her y el codiciado premio a artista revelación de su género. Su debut en el escenario de los AMAs cantando “Homewrecker” bajo una lluvia torrencial fue una auténtica pasada visual. Eso sí, el momento “tierra trágame” de la velada lo protagonizó él mismo durante su discurso. Con toda la buena intención del mundo, soltó un mensaje inspirador sobre perseguir tus metas y recordó cómo, hace dos años, estaba sentado en el salón de su casa viendo este mismo programa por la tele y deseando pisar ese escenario. ¿El pequeño problema de su anécdota? Hace dos años los premios ni se emitieron; los AMAs estuvieron en pausa entre 2022 y 2025. Un lapsus temporal de manual que nos hizo soltar una carcajada a todos.

El premio a la honestidad brutal

Hablando de discursos memorables, el galardón a la intervención más rápida y sincera se lo llevó sin duda Rei Ami. Ella y EJAE subieron a recoger el premio a Canción del Año por “Golden”, el exitazo de HUNTR/X (KPop Demon Hunters) que se tiró ocho semanas en la cima del Hot 100. La chica soltó los agradecimientos a los fans por los recuerdos y los memes a la velocidad de la luz. El motivo no era que estuviera abrumada por la emoción, sino pura necesidad fisiológica: confesó sin tapujos delante de todo el mundo que se estaba meando y tenía que acabar rapidito. Al final de la noche, “Golden” también rascó los premios a Mejor Canción Pop y Mejor Interpretación Vocal, mientras que KPop Demon Hunters se llevó el de Mejor Banda Sonora.

Tropiezos de alfombra roja y un buen chute de nostalgia

La alfombra roja tampoco se libró de los percances. Chrissy Teigen protagonizó un momento bastante cómico cuando el tacón de aguja de su zapato se le quedó enganchado en el bajo de su larguísimo vestido naranja. Su marido, John Legend, ni corto ni perezoso, se tiró al suelo junto a otra invitada para desenredar el desastre. La pillada acabó entre risas de la modelo y con unos cuantos abalorios del vestido desparramados por la alfombra.

Pero si algo marcó el ritmo de esta edición fue la fiebre por los años 90 y principios de los 2000. Tras saltarse la alfombra roja, cuatro miembros de los Black Eyed Peas (will.i.am, Fergie, Taboo y apl.de.ap) volvieron locos a los asistentes al aparecer juntos por sorpresa para recoger el premio a la Mejor Canción Retro por “Rock That Body”. Ver a Fergie en el escenario es algo rarísimo últimamente, y la cantante aprovechó el micro para mandar un saludo a su hijo Axl, de 12 años, agradeciendo a los fans por hacer que el tema volviera a ser tendencia y lo bastante guay como para que el chaval lo metiera en sus listas de reproducción de Spotify.

Ese no fue el único regreso al pasado. Tuvimos actuaciones de Hootie & the Blowfish, que se subieron a las tablas casi 30 años después de su último AMA, además de The Pussycat Dolls, Busta Rhymes y New Kids on the Block. Y por si no había suficientes caras conocidas entre el público, por allí se dejaron ver entregando estatuillas figuras míticas como Paula Abdul, Linda Perry de 4 Non Blondes y Hilary Duff.

El gran chasco de la favorita

La cruz de la moneda de esta fiesta de la música le tocó, irónicamente, a la reina del formato: Taylor Swift. La artista, que ostenta el récord absoluto en la historia de los American Music Awards con 40 trofeos en su vitrina, partía como la indiscutible gran favorita con ocho nominaciones. Sorprendentemente, se fue de vacío. Detrás de ella en las quinielas andaban Morgan Wallen, Olivia Dean, Sabrina Carpenter y Sombr con siete nominaciones, seguidos de Alex Warren y Lady Gaga con seis, en una noche impredecible que dejó clarísimo que, en la industria musical, no hay nada escrito por mucho que te llamen la favorita de la noche.